martes, 6 de noviembre de 2012

Días de lluvia, bordeando el mar



Este fin de semana el agua no ha dado tregua, pero tuvimos tiempo para escaparnos por la ciudad y tirar unas fotos. Este es un breve recorrido por Puertochico y Paseo Pereda.

Arrancamos desde Puertochico. Barrio de la ciudad localizado junto a la dársena de mismo nombre.
"Desde los balcones de mi casa de vería una vista admirable: la terminación del muelle y la gran explanada de Puertochico; se veían entrar y salir los barcos y el ruido de las sirenas llegaba claro y quejumbroso, como si lo tuviera uno al lado. Se veía la enorme animación de Puertochico; las mujeres, con las piernas desnudas, abrumadas por el enorme peso de los capachos(carpanchos) llenos de plateadas sardinas, por cuyas rendijas iba escurriendo todavía aguay escamas que se las pegaban al pelo; otras iban cargadas con bonitos azulados y con reflejos metálicos, con las agallas todavía chorreando sangre, enormes y panzudos. Luego cruzaban marineros con trajes pintorescos, las boinas, sus vestiduras de hule y sus enormes botas con suela de madera, que metían mucho ruido en el empedrado, llevando a cuestas las redes llenas de plomos, corchos y los remos de las traineras."
José Gutiérrez Solana. La España Negra


Panorámica Puertochico

Puertochico, Santander

Paseo Pereda, Santander

Puertochico, Santander

Avanzamos nuestro recorrido llegando al Real Club Marítimo de Santander. Fundado en 1927, y el referente náutico de la ciudad.

Club Náutico, Santander
 

 A su lado, la escultura de José Hierro (conocido también como Pepe Hierro). Celebre poeta de la generación de la posguerra, que fue acogido por Cantabria desde su niñez. El monumento obra de Gema Soldevilla, representa la silueta del poeta frente a la bahía, "junto al mar", como titula uno de sus poemas.


José Hierro

José Hierro

Junto a José Hierro, Los Raqueros.

Raquero era como comúnmente se denominada a los niños que frecuentaban el muelle de Santander durante los siglos XIX y XX, sobreviviendo de pequeños robos y de las monedas que los pasajeros de los barcos, les arrojaban al mar para que las sacasen buceando.

Los Raqueros, Paseo Pereda

Los Raqueros, Santander


Los Raqueros, Paseo Pereda


Los Raqueros, Paseo Pereda



Seguimos nuestro paseo junto a los jardines de Pereda hasta el Palacete del Embarcadero. Obra de Javier González Riancho. Inicialmente proyectado como estación de pasajeros en 1920, hoy sirve de sala de exposiciones.

El Palacete, Paseo Pereda

Palacete


Ha sido práctica común a lo largo de la historia,  el transbordo de pasajeros entre orillas de la bahía de Santander. Desde aquel "Portus Victoriae" romano, hasta la actualidad. donde nos encontramos los servicios de Los Reginas. Nos ofrecen cruzar en sus embarcaciones hasta el Puntal, Somo, Pedreña. O darnos un paseo por la bahía.


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Paseo Pereda, Santander


Acabamos nuestro breve recorrido en la Grúa de Piedra. Vieja reliquia industrial con base de hormigón, que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad. Construida en 1900, sirvió para la carga y descarga de  embarcaciones. Se sitúa en uno de los lugares más privilegiados de la ciudad frente a la bahía.

Grúa de Piedra