martes, 15 de julio de 2014

Playa Almadraba de Monteleva - Dulce soledad

La playa de La Almadraba de Monteleva, está situada en la costa de Almería. Dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar.


Su topónimo, se refiere a las almadrabas (técnica de captura) que en el pasado se utilizaban para la pesca de atunes. El barrio es conocido como Las Salinas. Original del siglo XIX, se crea para dar vivienda a trabajadores y familiares, empleados en la recolecta de sal.


Uno de sus accesos, es saliendo desde la autovía del mediterráneo, dirección Retamar. Y desde allí, seguir las indicaciones al “Faro del Cabo de Gata” (que por cierto está a muy poca distancia).

La playa de arena blanca, y continuación de la Playa de Las Salinas, se presenta en forma estrecha y alargada. Con una longitud de unos 700 metros y 30 de ancho. Es frecuente que haya cierto oleaje y viento.

El entorno que la rodea, tiene cierto carácter desolador, primitivo, casi apocalíptico. Apenas poblado, consecución de oscuras barriadas y cortijos abandonados. Con una torre de iglesia (la de Las Salinas) que domina el horizonte en medio de la nada. No hay paseos marítimos, ni apenas servicios. Solo una larga carretera que limita y corta la playa, de una tierra árida, casi desértica, manchada por las tonalidades que ofrecen sus charcos salinos y en el horizonte, sus mares de invernaderos.

Es normal encontrarnos a nuestro paso, restos de barcas de pesca destartaladas, motivos marineros abandonados, o caravanas en sus cunetas.

Es uno de esos lugares que, o te enamoran o aborreces. Pero es imposible quedar indiferente. Yo soy del primer grupo sin lugar a dudas. Una soledad de las bien entendidas, que dice algún escritor.

Otro de sus atractivos, es la gran diversidad ornitológica. Siendo una zona donde se producen grandes concentraciones de aves. Para los amantes de estas, hay un observatorio en las inmediaciones de las salinas accediendo desde San Miguel, por un camino sin asfaltar.